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La práctica del Wǔdāng Gōngfū 武当功夫 se divide en dos cuerpos: uno físico y uno espiritual.
Cuerpo Físico.
El primero es funcional, se nos da al nacer y es nuestra responsabilidad. El cuerpo humano y su ciencia es algo que debemos entender y dominar. Cuando llega ese momento existe una apertura, un entendimiento del principio de la vida. Si por el contrario no llegamos a comprender su funcionamiento, será imposible su correcto desarrollo y cuidado.
Cuando hablo de cuidarlo no me refiero a saber comprar alimentos sanos y ricos. Si te quedas ahí, nunca llegarás a entender la profundidad de nuestro Gongfu. Para cuidar nuestro cuerpo físico debemos tener un total entendimiento de los procesos de la naturaleza. Como seres humanos somos su producto, debemos estar y permanecer en armonía con ella. Armonía en nuestro interior y en cualquier tipo de conflicto externo con otro ser humano.
La naturaleza nos permite acceder a sus recursos y nos brinda estaciones, pero sabemos ¿cómo interactuar con ella?. Alcanzar la armonía entre el ser humano y la naturaleza es imprescindible en nuestro sistema de entrenamiento.
Podemos observar que la mayoría de los seres humanos carecen de buena salud. Esto ocurre porque nadie se ha ocupado por entender nuestros lazos de unión con la naturaleza y sus leyes. Algunos cuerpos desarrollan problemas a muy temprana edad. Con nuestra energía ocurre lo mismo, la desperdiciamos con facilidad. No importa si somos hombres o mujeres. Esto ocurre en ambos sexos porque pisamos la misma tierra y tenemos costumbres muy parecidas.
En nuestro Gongfu, primero llegamos a una comprensión correcta de la naturaleza y sus leyes. Entonces, tenemos herramientas suficientes para saber preservar nuestra energía. Luego, podemos enfocarla adecuadamente en los entrenamientos.
La pregunta es ¿entiendes la naturaleza, sus leyes y cómo nutrirte adecuadamente?.
Entender la naturaleza nos abre a nuevas costumbres, modificando hábitos en la alimentación, el descanso y la sexualidad. Estando en armonía con nosotros mismos, nuestro entorno y la naturaleza, tenemos toda nuestra energía enfocada en el entrenamiento. Aprovechamos al máximo nuestro cuerpo físico y lo llevamos a su mayor expresión.
Aumentamos nuestra elasticidad, velocidad, potencia, fuerza, resistencia, adaptabilidad. Sabemos cuando aplicar en nuestra vida la contracción, lentitud, suavidad, resiliencia. Y para ello usamos las herramientas del Wushu y Qigong de Wudang.
Cuerpo Espiritual.
El concepto de «alma» o «espíritu» es complejo y multifacético. Antes de comenzar su descripción debemos comprender el contexto de la cultura y filosofía china. Especialmente en el taoísmo y la medicina tradicional china.
Nuestro cuerpo espiritual está compuesto por tres almas inmortales, Sān Hún三魂. Son consideradas aspectos fundamentales de la energía espiritual de los seres humanos. Nos dan vida y conciencia. En Wudang las cultivamos mediante las técnicas de Nèidān Shū 内丹舒. También ponemos en práctica la virtud con el resto de los seres humanos.
Tāi Guāng 胎光 (luz embrionaria) es una de la tres almas que residen en el ser humano.
Cada una de las tres tiene una función específica, siendo ésta la más elevada y luminosa de las tres. Representa la luz primordial, la conexión con el cielo y lo divino. Es el aspecto más puro y espiritual de las tres almas. Está asociada con la conciencia superior, la sabiduría y la conexión con el Tao. Es el alma que permite al ser humano trascender y alcanzar la sabiduría plena. Se aloja en el corazón y está relacionada con la energía Yang, la claridad mental y la vitalidad espiritual.
Cuando Tāi Guāng está en equilibrio, la persona experimenta claridad mental, paz interior y una conexión armoniosa con el universo. Si se debilita o se desequilibra, puede llevar a la confusión, la falta de propósito o la desconexión espiritual.
Shuāng Líng 爽灵, (espíritu brillante) está asociada con la mente. Está relacionada con la capacidad de discernimiento, la inteligencia y la percepción.
En la tradición taoísta, se cree que los seres humanos tienen múltiples almas o espíritus, denominadas entidades psíquicas. Entre ellas encontramos a Hún 魂 y Pò 魄. El Hún está asociado con el aspecto más etéreo y espiritual. En cambio, el Pò está más relacionado con el cuerpo físico y las emociones más terrenales.
Cuando un ser humano fallece, deja este plano. Hún deambula durante cuarenta y nueve días. Los primeros días busca un cuerpo físico en el que alojarse. Siempre cerca de la familia a la que pertenecía. Un reciéntenme nacido o una mascota para no alejarse. Por este motivo se realizan diferentes ceremonias cada siete días. Especialmente importante es la que se celebra el séptimo día, llamada Tóu Qī 头七. Marca el primer ciclo para ayudar al alma a regresar a su Cielo.
Sin embargo a Pò le cuesta partir, desea quedarse en este plano, en lo terrenal. Está asociada con los pulmones y la piel. Por ello es importante no tocar al fallecido hasta pasado cierto tiempo. Así Pò podrá ascender a su Cielo sin interferencias.
Shuǎng Líng está relacionado con ambos conceptos. Alude a un estado de claridad y frescura espiritual. En este estado, el individuo experimenta una sensación de ligereza y pureza en su ser. En la medicina taoísta, la salud mental y emocional está estrechamente ligada al equilibrio de las energías del cuerpo. Un espíritu claro (Shuǎng Líng) indica un estado de armonía y bienestar.
En resumen, es un término que evoca una sensación de claridad, frescura y bienestar espiritual. Puede ser interpretado de diversas maneras dependiendo del contexto cultural, filosófico o personal en el que se utilice.
Yōu Jīng 幽精 (esencia profunda), representa la naturaleza instintiva y emocional. Relacionada con los deseos y las pasiones. La filosofía taoísta y su medicina lo asocian con los Tres Tesoros, Sān Bǎo 三宝. Esenciales en las prácticas de alquimia interna (内丹, Nèi Dān). Estos son:
Yōu Jīng 幽精 alude específicamente a una de las tres partes en la que se divide el Shén. Es considerada una fuerza sutil que influye en la percepción, la claridad mental y la conexión espiritual. En las prácticas de alquimia interna el objetivo es equilibrar y purificar estos tres aspectos del Shén. Esto permite alcanzar armonía y sabiduría. Los aspectos son:
Resumiendo, Yōu Jīng es un concepto profundo. Refleja la importancia de la espiritualidad y la conciencia en la tradición taoísta. Su estudio y cultivo son esenciales para quienes buscan el desarrollo personal y la conexión con el Tao.
Como practicantes activos de Wǔdāng Gōngfū, debemos comprender la profundidad de nuestro linaje. También, debemos asimilar la interacción de ambos cuerpos y su adecuado cultivo.
Traducido de un entrevista realizada al Gran Maestro Zhong Yun Long, 14ª Generación Wudang San Feng Pai.